Lo imposible (España,
2012)
Dirección: Juan Antonio Bayona
Guion: Sergio Gutiérrez Sánchez
Intérpretes: Naomi
Watts, Ewan McGregor, Tom Holland, Samuel Joslin, Oaklee Pendergast
Música: Fernando Velázquez
Como el transporte público en
Madrid es cada vez más imprevisible salí con tiempo de sobra y llegué antes de
la hora. Me había citado con una pareja de amigos, ambos guitarristas (qué
endogámicos somos los músicos... ¿o será que el resto de la gente no soporta
nuestras neurosis?), y cuando llegaron fuimos a cenar un kebab. Javier había
presentado hacía un par de días una ponencia sobre el compositor suizo Frank
Martín y su obra Quatre pièces brèves, que tiene una historia y vicisitud
editorial muy interesantes.
Fuimos a una sala que está en una
zona típica de cines en V.O. desde hace muchos años, pero para desgracia de los
que vamos a disfrutar de alguna película, han montado una nueva discoteca y la
verdad es que el ambiente se ha enrarecido bastante: ¿nos estaremos haciendo
viejos? Creo que sí, antes lo enrarecíamos nosotros, en la época de las tribus
urbanas, cuando cruzarse rockers con punkis era un asunto muy
delicado.
Vimos la película y después, con
un frío que pelaba, nos fuimos para nuestras respectivas casas. Estuve leyendo
un rato Expiación, de
Ian McEwan, la cual considero su obra mejor construida y menos pretenciosa:
reconozco que pese a ser esta ya su quinta novela que pasa por mis manos, este
autor no es santo de mi devoción.
Querido lector, no hace falta que
te cuente más sobre la película. Iba a elaborar una crítica-exabrupto
pero recordé a tiempo que lo contrario del amor no es el odio, sino la
indiferencia.
